Libro testimonial que narra la experiencia de una maestra catalana, Victòria Subirana, quien en 1988 hizo un viaje a Nepal que la trasformó interiormente y la llevó a trasladarse a ese país para realizar una labor educativa. Allí, a lo largo de doce años, construyó varias escuelas, siguiendo una línea pedagógica abierta y adaptable a las circunstancias. Tuvo que enfrentarse a muchas dificultades, desde la compleja mentalidad de la población nepalí o la diferencia de costumbres a la brutal violación de un policía, pero su fuerza de voluntad, su coraje y la ayuda de algunas personas que creyeron en su proyecto le ayudaron a proseguir. Profundamente anticatólica, poco a poco, se fue haciendo partidaria de las enseñanzas del Dalai Lama. Para poder permanecer en Nepal, contrajo matrimonio por conveniencia con un Sherpa. Con la ayuda de algunos organismos ha puesto en marcha una ONG en Barcelona y otra en Katmandú.
La novela es la crónica de una experiencia vital, escrita con el objetivo de narrar unos hechos autobiográficos. De todas formas, el libro, aunque escrito con estilo sencillo resulta correcto, y las numerosas aventuras y peripecias relatadas están expuestas con agilidad y viveza, a veces de forma vehemente. Hay anécdotas destacables que demuestran un gran esfuerzo por lograr la justicia y el respeto a los derechos humanos de todas las personas, aunque también se relata su colaboración en un aborto. La autora hace mucho hincapié en dejar clara su ideología, su modo de concebir la educación y su arraigado anticristianismo expresado con varios comentarios negativos. Se describe de modo detallado e innecesario las diferentes tipologías de anatomía sexual de la población nepalí.
Vicki Subirana (Ripoll-Barcelona, 1959) es maestra, asesora de la Budhanilkantha School de Nepal. Su labor educativa ha sido recompensada con varios premios. En este libro se basó la película "Katmandú. Un espejo en el cielo" de Iciar Bollaín.
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