EL PÚBLICO, ESE DESCONOCIDO, de Wilkie Collins
Reseña: Wilkie Collins escribió estos cuatro textos que forman parte de un volumen llamado “Misceláneas” entre 1856 y 1858 y versan sobre la llamada “popularidad del arte”. El primero trata sobre la dudosa calidad de ciertas “noveluchas” que se difundían por doquier y que solo costaban un penique. Prosigue con una petición en defensa de la lectura de novelas, ya que en aquel momento se despreciaba este género, además de satirizar ciertas formas de expresión manidas y lugares comunes del estilo literario de entonces. A continuación, escribe una carta solicitando que se estrenen obras dramáticas de destacados escritores ingleses que es contestada por la misiva de un autor describiendo la penuria económica a la que estaban sometidos. Finaliza con “¿Pensar o que piensen por nosotros?” texto en el que fustiga a los críticos de arte que determinan lo que es bello sin dejar al público que se forme una opinión propia.
El libro resulta muy interesante y adelantado a su tiempo ya que su autor critica la literatura como producto de consumo en detrimento de su calidad -lo que hoy serian los best-sellers- así como el gregarismo del público que se deja llevar por las modas también en los aspectos culturales. Escrita con finura estilística, amenidad y desde una mirada irónica la obra ofrece un agudo y lúcido análisis sobre temas muy cercanos a la situación de las letras y artes actuales, de forma que su lectura induce a la reflexión.
El autor: Wilkie Collins (Londres, 1824-1889) estudió Derecho en Lincoln’s Inn y compaginó su profesión de abogado con la de actor y la de escritor. En 1851 conoció a Charles Dickens, con quien estableció una gran amistad. Dickens murió en 1870, y a partir de ese mismo año Collins propició que sus relatos apareciesen por entregas, con el fin de llegar a un público más amplio. Entre sus obras destacan también La dama de blanco, Armadale o La piedra lunar.
Lea el primer capítulo por cortesía de la editorial.
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