LITERATURA Y VALORES HUMANOS, por Jesús Sánchez Adalid.

Hoy he recibido un anuncio que me ha hecho feliz: el jurado del III Premio Troa “Libros con valores” ha decidido premiar mi última novela titulada Treinta doblones de oro. Según rezan las bases, dicho galardón “tiene como objetivo destacar una novela publicada por primera vez en castellano en 2013 por un autor español que, además de ser ejemplo de buena literatura, ensalce y fomente valores que contribuyan al enriquecimiento personal”.

Cuando hablamos de valor, generalmente nos referimos a todo aquellos bienes, ya sean materiales o espirituales, que permiten al hombre realizarse de alguna manera. Hay valores físicos, como el afecto y la salud, y valores económicos, como el poseer una existencia con un mínimo de bienestar y satisfacer las necesidades básicas. El valor se identifica con lo bueno, con lo perfecto o con lo valioso; mientras que el mal es la carencia o la ausencia de bien.

Valor humano es aquello que hace buenas a las cosas, aquello por lo que las apreciamos, por lo que son dignas de nuestra atención y deseo; y se llama “humano” porque perfecciona al hombre en cuanto a ser hombre, en su libertad y en su razón. Se podrá tener buena o mala salud, más o menos cultura, por ejemplo, pero esto no afecta directamente al ser hombre. Sin embargo, el uso de la violencia, mentir o cometer un fraude, degradan al ser humano, lo deshumanizan. Por el contrario, las acciones buenas, como buscar la justicia, ser honesto, vivir la verdad, te lleva a construirte, a hacerte más humano.

El hombre podrá apreciar los valores si es educado en ellos. Y educar en los valores humanos es difundir la convicción razonada y firme de que algo es bueno o malo y de que nos conviene más o menos.

Recuerdo que, cuando era niño, la lectura de cuentos y narraciones infantiles me abrió a mundos de imaginación que no he olvidado. Después las narraciones bíblicas me descubrieron experiencias humanas y horizontes de vida amplísimos. Aquel relato de Don Quijote y Sancho, las obras de los grandes autores, Tirso de Molina, Lope, Shakespeare, Dostoievski, Goethe, Flaubert, Pérez Galdós…, me ayudaron a salir del plano de la vida cotidiana para penetrar mágicamente en la trama de otras vidas. Y sentir que esa trama no se reduce a una mera cadena de hechos, sino que es todo un tejido enlazado merced a una lógica interna, que puede ser constructiva o destructiva.

En obras literarias de calidad se hallan a menudo intuiciones filosóficas y éticas relevantes. Así sucede en los escritos de Goethe, Tolstoi, Dostoievsky, Rilke, Hölderlin, Proust, Antonio Machado…

En mi caso, el propósito de mis novelas no consiste en reproducir y narrar hechos únicamente, sino en plasmar ámbitos de vida y revelar el sentido que los articula. Porque creo que la literatura puede clarificar aspectos de la realidad que se escapan a una visión superficial y crear un campo privilegiado para iluminar lo que nos sucede. La literatura ha de ser tomada pues absolutamente en serio para ayudar a comprender la vida humana en todas sus vertientes: la personal y la comunitaria, la ética y la religiosa.

Con ese ideario nació esta novela, Treinta doblones de oro, que recupera una historia apasionante y tristemente olvidada por los españoles: la de la imagen universalmente conocida como “Jesús de Medinaceli”, pero cuyo verdadero nombre es “Jesús Cautivo y Rescatado”; aquella que se venera en Madrid y en tantos otros lugares del mundo por millones de fieles, muchos de los cuales desconocen su origen, su peripecia y su gran valor espiritual.

El propio autor se quedó sorprendido al encontrarse con unos hechos documentados que tuvieron lugar en la España barroca y que, por su fascinación, parecían más leyenda que realidad, aun siendo rigurosamente históricos.

Treinta doblones de oro es una novela sincera que indaga en el pasado para ayudar a entender el presente, contándonos la aventura de unos seres humanos entrañables en los calamitosos finales del siglo XVII. Busca redimir aquellos valores universales, que más allá de toda religión o creencia, han estado y están presentes en el proceso de superación personal y humana, tales como la solidaridad, la capacidad de entrega a un noble ideal, la abnegación, la creatividad, la alegría, el sentido de responsabilidad, la amistad, el esfuerzo y el amor.

Porque creo que la literatura no debe eludir el enfrentamiento con la verdad del ser humano, sea cual sea el camino, ligero, tortuoso, dulce, amargo, esperanzado, incierto… Y además de todo eso, puede avivar en el lector la brillante luz de la fe.


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Comentarios en la web

  1. Pilar Gamo Escribano dice:
    A lo mejor no soy muy objetiva, pero tuvimos la oportunidad de tener la primicia de la presentación de su libro en Mejorada (Toledo) y fue increible, con decir que el libro se agotó en el puesto de venta que se puso por el evento. Novela histórica con un tema super interesante, donde se nos descubre el origen del Cristo de Medinaceli, con un toque aventurero que enganchará desde el principio.
  2. Rocío Rubiano Barroso dice:
    Me gustan muchísimo las novelas históricas y ésta me encanta porque además de estar muy bien escrita, te muestra perfectamente cómo era esa época. ¡Buenísimo libro! Lo recomiendo.
  3. Claudio Bueno dice:
    Muy interesante. Engancha desde el principio y está bien documentada y narrada.
  4. dice:
    ¡Increíble! Nunca creí que se pudiera disfrutar tanto aprendiendo historia. ¡Este autor escribe de maravilla!
  5. Carmen Cascon dice:
    Lo leí hace unos meses y no me defraudó. Sánchez Adalid es uno de nuestros mejores escritores de novela histórica. La acción transcurre entre Sevilla y La Mamora en el siglo XVII, y sus protagonistas vivirán una espectacular aventura en tierras sarracenas. La historia del Cristo de Medinaceli, ahora en Madrid, será el centro narrativo de la novela.
  6. Laura Grijalvo dice:
    Leí el libro en Mayo, y me gustó mucho. NO podía imaginarme que un libro de aventuras aun histórico derivara en lo que derivó. Si eres de Madrid y quieres saber el por qué del Cristo de Medinaceli, este es tu libro.
  7. Anabel Botella Soler dice:
    Fue un honor estar nominada a los premios Troa junto a este autor. La novela es, desde luego, una historia apasionante y bien documentada, algo muy de agradecer en la novela histórica.
  8. isabel mendez dice:
    Buen libro para leer este verano...interesante,documentada y bien narrada.Totalmente recomendable!
  9. Isabel Cullen dice:
    Novela histórica llena de aventuras y desventuras, excelentemente documentada. Un buen retrato de una familia española a finales del siglo XVII que lucha ante la adversidad. Los personajes están muy bien caracterizados, aunque algunos son retratados de manera un tanto superficial. Una excelente novela, no sólo entretenida, sino también didáctica.
  10. Pepe dice:
    Muy bueno
  11. Sara dice:
    ¡Pues a mi me ha parecido un poco plana en la acción!
    Este autor escribe muy bien.
  12. Miguel dice:
    Entretenido, interesante, didáctico, ... Realmente he disfrutado con este libro
  13. Teodoro dice:
    Excelente libro, muy bien escrito que presenta con realismo el final del siglo XVII español, la decadencia de los Austrias, la Sevilla barroca y la vida cotidiana del siglo de Oro. La desconocida historia del célebre Cristo de Medinaceli muy bien presentada y documentada. Sin estridencias y dentro de un estilo cuidado que difícilmente se encuentra hoy en la novelística española.
  14. José Luis Mejías dice:
    Novela extraordinaria, con una interesante historia de fondo que va más allá de la novela histórica convencional o comercial. Lo mejor es que se percibe con un realismo y una veracidad que te hacen pensar, reflexionar y desear continuar a la vez. Siempre hay una espiritualidad latente en Sanchez Adalid, que no cansa ni obliga en el seguimiento de la trama, y unos valores consecuentes con la fe propia de la época. Y por sí fuera poco, ayuda en efecto con su sentido positivo de la existencia, su visión esperanzada del futuro y su confianza en la Providencia. Me han gustado especialmente las reflexiones del fraile en Mekinez: ?Todos de alguna manera somos cautivos?; es decir, hombres y mujeres necesitados de redención. Se agradece la buena escritura, la limpieza de los contenidos, la lógica interna de los capítulos y la estructura cuidada. En suma, una buenísima novela; un mirlo blanco en estos tiempos. J.Luis.
  15. María de Prado Murillo dice:
    Todo lo que diría sobre esta maravilla de novela no sería suficiente. Lo resumo así: gracias infinitas don Jesús Sánchez Adalid por esta joya que me ha tenido encandilada durante una semana. Siga, por favor, continúe por este camino. Y a todos les recomiendo estos Treinta doblones de oro indispensables hoy para saber muchas cosas y afrontar la vida de otra manera. La recomendación de Troa: genial. Gracias a la reseña de Pilar de Cecilia compre la novela.
  16. Ana dice:
    Me ha gustado muchísimo por la trama que cuenta y por la forma de narrarlo. Es una novela muy bien escrita, para mi gusto de lo mejor del autor.
  17. Luz dice:
    Es fantástico cómo se puede disfrutar con la lectura de esta novela a la vez que se aprende sobre hechos históricos desconocidos para mi.
  18. Ramón Mendieta dice:
    Se ve que el sacerdote va mejorando. Su novela anterior, El camino mozárabe, no me gustó demasiado pero ésta me ha gustado muchísimo.
  19. Fernando Cespedes dice:
    Muy interesante, sobre acontecimientos bastante desconocidos. Un gran autor.

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