Stefan, personaje central del relato, ya en su madurez, evoca el cambio radical que experimentó su vida al encontrar en su maestra y consejera, Sara Elly, la guía para superar las inquietudes y angustias de juventud. Al vagar sin rumbo por un barrio marginado de Nueva York, perdido el trabajo, desmoralizado y falto de ilusiones, el entonces juvenil Stefan, acepta la ayuda de la anciana Sara que se compromete trasmitirle gratuitamente los secretos de la eterna sabiduría. En sucesivas clases, que el alumno recibe en el aula de la calle, se perfila un decálogo de normas que el caminante deberá guardar si aspira a superar los obstáculos que le impiden llegar a su destino. Stefan anota en su cuaderno de apuntes los enunciados del decálogo y procura aplicarlos más tarde, tanto al ejercicio profesional como a las relaciones que le unen a Salem, el gran amor de su vida. En la práctica, los buenos propósitos muestran unos resultados variables. Mientras logra el éxito con la empresa informática creada por él, los celos e incomprensiones le llevan a la ruptura del compromiso con Salem. Barrera emocional que ni siquiera los consejos de su maestra logran eliminar. Al recordar el pasado desde el presente, Stefan comprende que fue su egoísmo la causa del alejamiento de Salen y, en un final sorprendente e inesperado, recupera el tiempo perdido y logra el perdón de su amada.
La novela describe con estilo poético las inquietudes y ensueños del protagonista, siempre orientadas por el Decálogo de su admirada maestra. Normas, en general, más o menos aceptables que, sin embargo, se muestran liberales en exceso al referirse a las relaciones amorosas de los personajes. No obstante, el autor mantiene una cierta elegancia expresiva que evita incidir en detalles escabrosos.
El libro dice varias cosas interesantes. Uno podría intentar hacer una evaluación bastante útil de su propia vida usando algunos de sus principios: ¿tengo metas? ¿Qué pasos estoy dando para acercarme a ellas? ¿Cómo me ven los demás? ¿Reflejan mis actos lo que siento que soy? Pero luego la historia que envuelve estos pensamientos es un poco mediocre. No sé por qué el autor sitúa la trama en USA y expone las cosas de la forma en que lo escribiría un autor estadounidense en un típico libro de autoayuda, como si en realidad el libro estuviese pensado para su mercado y no el nuestro. Choca un poco, o por lo menos espero que al lector Europeo todavía le llegue a chocar una trama tan naif. Mucho mejor habría sido hacer un libro más corto, ahorrarse la historia que acompaña y ponerlo en formato de entrevista o ilustrando con ejemplos y no con el cuento. Eso hace que el precio de 16 euros sea tremendamente exagerado. Habría pagado con gusto la mitad de ese precio por un librito que tuviera sólo las enseñanzas (que, por cierto, se pueden encontrar en internet en varias partes) y un poco de desarrollo de los mismos. El pensamiento (o enseñanza) que más me gustó (motivo de mi compra) es el pensamiento acerca de que uno no es como siente que es sino es lo que hace, los actos de uno son lo que forman la realidad de su ser. El autor dice que la mayoría de la gente se cree mejor de lo que reflejan sus actos (¿si soy tan bueno – por qué no estoy haciendo cosas buenas?). Yo agregaría que hay también una cierta parte de la población que se infravalora, creyendo que no vale nada y le ayudaría mucho analizar sus actos, que seguramente les mostrarían que sí valen mucho más de lo que creen. Es una lástima que el libro no pone una nota en ese sentido también, ya que para las personas con baja autoestima les es más difícil deducir algo así, les vendría bien una ayudita y decírselo de forma explícita. También habría sido bonito que desarrollara más el tema de que no hacemos este camino solos sino acompañados, especialmente en su vertiente ecológica.
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