Novela romántica, histórica y de tinte autobiográfico, Gran Premio de la Academia francesa y primera de una trilogía, cuya autora (Berlín, 1947) es nieta de François Mauriac. Arranca cuando una mujer francesa recibe el diario de su tía abuela, donde ésta relata su boda con un príncipe ruso en los años anteriores a la revolución, y su campestre y apacible vida en una lujosa mansión. Cuando llegan noticias de las primeras revueltas campesinas, instigadas por los bolcheviques, el príncipe, de ideología liberal, no se cree amenazado, pero la sublevación llega a la casa, el matrimonio es detenido, los campesinos invaden su mansión y destruyen su posesiones, y finalmente el noble es asesinado.
La autora desarrolla un estilo literario sobrio y elegante, que relata con maestría las incidencias domésticas en el principesco ambiente y la atractiva historia de amor que constituye el hilo argumental, impregnada de un romanticismo contenido. La prosa recurre a veces a un conciso lirismo que combina las descripciones del paisaje con los sentimientos humanos. El lenguaje es claro y muy cuidado. La estructura narrativa se sirve también del diario que el príncipe escribió durante su último año de vida, redactado en estilo telegráfico, donde muestra la evolución de los acontecimientos junto con detalles familiares y va apuntando pequeños datos que hacen presagiar la tragedia que se avecina. Los personajes están perfilados con precisión, llenos de registros, con pinceladas escuetas pero certeras, sin maniqueísmo. Queda bien reflejada la situación social previa a la revolución de 1917.
No sé si este libro gustará a mucha gente. A mí me ha interesado por una sencilla razón: soy una apasionada del XIX (en concreto del final de ese siglo y las primeras décadas del XX), etapa decadente como todos los finales de épocas, pero sin duda muy atractivas. Recomiendo su lectura para los amantes de la Historia rusa, en especial de aquella que se sitúa en los meses previos a la Revolución. Unas cartas y un diario que llegan a Paris sirven para rememorar acontecimientos de la vida cotidiana de una familia, con amores, odios, ambientes y circunstancias. ¿Cómo se vivieron aquellos hechos en la aristocracia, en las haciendas, en las ciudades, entre el pueblo llano, sencillo y...sufrido? Cada uno sacará sus propias conclusiones, pero lo seguro es que, al tiempo, se deleitará con una prosa refinada. Ganadora del Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, tiene una lectura fácil y a los apasionados de la Historia -como me sucede a mí- le aportará nuevos datos para entender algo más unos hechos que, como en todas las contiendas, se muestran duros, tristes y desde el punto de vista humano siempre... desgarradores.
De a