Coco, el pequeño dragón, y su amiga la puercoespín Matilde se enfrentan al temible Caballero Negro, que está dispuesto a todo para conseguir la mano de la hija del señor del castillo. Los amigos logran, con la ayuda de un trovador, desenmascarar al traidor y evitar que se tale el gran árbol de los dragones. La obra, mezcla de humor y fantasía, está escrita con estilo ágil y expresivo, y los personajes son amables y con unos comportamientos muy cercanos a los niños a los que se dirige la obra. Las ilustraciones son muy expresivas y están realizadas por el mismo autor.
De a