Josefina Aldecoa (1926) rememora su vida a partir de su infancia, que pasó en su pueblo natal, La Robla, en la provincia de León.
Con un estilo sencillo, poco elaborado, la autora recuerda sus primeros años, que transcurrieron en la casa de sus abuelos, y las primeras cosas que aprendió de su madre, que era maestra, así como los diversos acontecimientos políticos que se produjeron a lo largo de los años, sus estudios universitarios de Filosofía y Letras en Madrid, donde entró en contacto con un grupo de amigos que luego formarían parte de la llamada "generación de los cincuenta": Rafael Sánchez Ferlosio, Jesús Fernández Santos, Alfonso Sastre, Carmen Martín Gaite e Ignacio Aldecoa, con el que se casó. Habla de los viajes que hicieron juntos fuera de España, de sus amigos comunes y de sus sentimientos a la muerte de su marido.
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