Todo lo que he leído de Henry James me ha encantado. No es mucho, teniendo en cuenta que tiene una obra muy extensa y que yo me he limitado a Washington Square, Retrato de una dama y Los papeles de Aspern. Me animaré con esta y con La copa dorada pero dentro de un tiempo. Para mis ritmos de lectura, James es un autor que hay que ir dosificando para no sufrir los efectos de la sobredosis.
Una autentica joya. Me encantan estos relatos cortos que luego son realmente grandes descubrimientos. Estupenda recomendación.
De a