Novela cuya acción transcurre en Barcelona, entre las dos Exposiciones Universales que allí se celebraron. El protagonista es en 1888 un adolescente pobre, aprendiz de anarquista, y en 1929 un hombre muy rico que ha logrado todo menos la felicidad.
El autor (Barcelona, 1943) plantea esta novela como una obra de madurez, más densa, compleja y elaborada que las anteriores. El personaje central, en su larga y agitada trayectoria vital, es el soporte del verdadero centro narrativo: la capital catalana, en uno de sus mejores momentos de crecimiento y expansión. La acción, hecha de realismo, ironía y fantasía surrealista, está sobrecargada de acontecimientos, auténticos o imaginarios, que constituyen una parodia histórica de la burguesía barcelonesa de la época. El planteamiento de esta crónica narrativa es ingenioso y de afilada intencionalidad, pero su desarrollo, acumulativo en exceso, se ve entorpecido por falta de diálogos que agilicen los largos pasajes descriptivos y explicativos. La obra resulta así una mezcla de novela social y ficción onírica, caricatura a veces intelectual, a veces cruda y desgarrada, que no acaba de encontrar su punto de equilibrio ni la forma estilística adecuada, aun cuando haya, aisladamente, páginas muy logradas y amenas.
El autor da una imagen de la ciudad cruda y absolutamente amoral.No hay ninguna norma, económica, social o sexual, que no sea la obtención de beneficios, satisfacción o comodidad. El autor no pretende hacer una novela erótica o inmoral, sino que omite deliberadamente cualquier referencia espiritual, salvo para burlarse de algún personaje devoto o figura eclesiástica.
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