En Cartago, en el año 229 a.C., ha sido asesinado un prohombre que formaba parte de los doscientos jueces. Encarcelado y sin apenas juicio, el asesino va a sufrir una larga tortura antes de morir. Pero Bomílcar, jefe de los alguaciles que guardan la paz y el orden de la ciudad, ve que quedan interrogantes sin respuesta y empieza una investigación, que traerá imprevisibles consecuencias. Con pericia narrativa y bastantes conocimientos históricos, ambienta muy bien, aunque someramente, la trama de esta novela. Bomílcar, acuciado por la burocracia y refrenado por el poder político y la ambición de gentes poderosas, se hace ayudar de personajes que le informan y descubre que todo formaba parte de una enigmática conspiración, en la que habían intervenido también personas de confianza del prohombre. Los elementos de intriga están bien dosificados y hace que la novela se lea con interés. Buen conocedor de la cultura helenística y autor de numerosas novelas históricas, el alemán Gisbert Haefs ha recibido el Premio de Honor de Novela Histórica Ciudad de Zaragoza 2007 por el conjunto de su obra
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