Novela fantástica protagonizada por un niño cuyo padre, un fabulador famoso en su ciudad y en su país, se duerme una noche, con la sonrisa en los labios para no volver a despertarse. Aunque parece no sufrir, el hijo sabe que su corazón late poco a poco más lentamente e, incluso, ve en la calle, ante su casa, la sombra de la muerte. Para salvarle, decide atreverse a cruzar la línea que separa el mundo real del Mundo de la Magia y buscar en este último, la chispa del Fuego de la Vida capaz de despertarle si se la deposita en sus labios entreabiertos. Acompañado de sus dos mascotas, un perro y un oso, emprende un largo y arriesgado viaje en una alfombra voladora, para lograr el mágico remedio y hacerlo antes de que se agote el plazo concedido por la muerte.
Salman Rushdie (Bombay, 1947) ha escrito en esta obra, dedicada a su hijo menor, Milan, un elaborado relato simbólico donde se aprecian huellas literarias muy diversas, desde los tradicionales cuentos de hadas y hechiceros hasta leyendas griegas, nórdicas, orientales etc., pasando por los videojuegos y las epopeyas heroicas de diversos orígenes. Con un estilo abigarradamente barroco y colorista, en la construcción sintáctica y en el vocabulario, el autor narra una vertiginosa aventura cuyos episodios tienen rasgos de humor esperpéntico, superpuestos a cierto fondo de melancolía. Tras estos elementos subyace un mensaje referido a que todo fabulador necesita del apoyo familiar para imaginar y narrar sus historias.
¡Ah, amigos, el placer de una gran aventura! Rashid Khalifa, doce años de edad, viajó hasta el otro lado para robar el Fuego de la Vida y así salvar de un conjuro fatal a su padre, el Sha del Blablablá. Fue una ultrahazaña. Con un crédito de casi mil vidas, el chico recorrió a lomo de alfombra voladora el Mundo de la Magia, de donde proviene todo lo que resulta interesante. Abundaron las proezas: remontó el R¡o de la Vida, escaló la Cumbre de la Sabiduría, escapó de las nauseabundas Respeto-Ratas, derrotó al Titán de la Ira, respondió sin error alguno los acertijos de un malévolo demonio. También logró ganarse para la causa a todos los dioses que ha adorado (y temido) la humanidad. ¡Y triunfó en una carrera contra el Tiempo!
El enorme Salman Rushdie (1947) entiende que el escritor es, por encima de todo, un fabulador profesional, como el padre de Luka. Tiene el deber de narrar historias en extremo interesantes, pues el hombre y la mujer "arden de deseos de leer''. En las fábulas reside la identidad, el sentido y la esencia vital de lo humano, sentencia en esta espléndida imaginería que compuso como tributo para su hijo menor.
Criado en Bombay, de familia islámica, condenado a muerte por Jomeini, Rushdie echó raíces en Occidente. Podría hablarse de un escritor puente entre culturas si la expresión no estuviese tan trillada. Rusdhie se licenció en Historia en Cambridge. Acumuló una formidable erudición mestiza que despliega de manera caudalosa en Luka y el Fuego de la Vida. El libro es un caldero donde burbujean mitologías de cinco continentes, la novela de caballería, el cuento moralizante, la astronomía, los videojuegos. Por momentos, recuerda al Libro de los seres imaginarios de Borges. La prosa es magnífica.
Permite confirmar la novela una intuición que deriva del hecho probado de que la Alta Literatura es una fuente inagotable de placeres: aún en la narrativa juvenil (es decir, aquélla que puede ser entendida hasta por un niño) puede hallarse la excelencia.
Guillermo Belcore
Hola, quizás os interese saber que tenemos una colección que incluye el relato 'The Courter' de Salman Rushdie en versión original conjuntamente con el relato 'Defender of the Faith' de Philip Roth.
El formato de esta colección es innovador porque permite leer directamente la obra en inglés sin necesidad de usar el diccionario al integrarse un glosario en cada página.
Tenéis más info de este relato y de la colección Read&Listen http://www.ponsidiomas.com/catalogo/salman-rushdie---philip-roth.html
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