Memorias del escritor Alberto Vázquez-Figueroa (Santa Cruz de Tenerife, 1936), en las que relata su vida, sus aficiones y los numerosos oficios que ha desempeñado: desde buzo o reportero de guerra a sus últimos intentos como inventor. El volumen incluye un breve álbum fotográfico.
El autor no ha querido redactar una autobiografía al uso, aunque ya hizo unos apuntes de ella en un libro de conversaciones con un periodista. En éste, y según nota de la editorial, relata numerosos sucedidos haciendo fluir la narración a la manera de una entrevista informal, eludiendo el orden cronológico y prestando más atención a los diversos asuntos y a las razones de su interés en ellos. Tras contar la trágica muerte de su madre, su llegada a Cabo Juby, en el antiguo Sahara español, y cómo se asentó en el desierto, evoca sus experiencias en los distintos trabajos, en los que destaca su espíritu aventurero. También se refiere a los numerosos personajes famosos que ha conocido -de Jacques Cousteau a Omar Sharif- y a los recuerdos que le quedan de ellos, no siempre positivos. Un buen número de páginas ocupa su denuncia de la situación de algunos países en desarrollo, de conflictos políticos y desigualdades sociales, etc. Escrita con estilo ágil y sencillo, y con abundantes anécdotas, la obra resulta de lectura amena.
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