En la ciudad de Shangri-La hay un bonito barco que hace un largo recorrido por el río. Se detiene en diez muelles, situados a izquierda y derecha de la orilla, y en cada uno se van subiendo los animales de la selva: primero diez cebras rayadas, aunque una está pintada de rojo; nueve jirafas, esperan en el muelle número 2; ocho guepardos; siete cangrejos; seis boas… Así hasta que recoge, en cada parada, a más y más animales, hasta que ya no cabe ni una nuez. Un cuento escrito de forma sencilla, con unas grandes ilustraciones que permiten seguir la historia narrada y fomentan la imaginación, la observación y la atención de los pequeños lectores. Además el contenido tiene un claro propósito didáctico: enseñar a contar.
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