Selección Literaria 65 - page 47

cósmica panteísta. Fisher, por su parte, no
pregona su inclinación por el budismo, pero
tampoco la oculta.
Pero donde más extensa es la invasión
del panteísmo oriental es en el complejo
mundo de la
psicología
, la terapia psicológica
–individual, familiar y social-, el mercado de
autoayuda y lo que podríamos denominar
curanderismo disfrazado de ciencia. Aquí hay
de todo: desde montajes que se presentan
como orientales, hasta otros que lo hacen
como científicos con personal, aspecto y
terminología occidentales, pasando por
organizaciones de estilo
new age
que aseguran
tener el secreto de la armonía interior y la
felicidad para darlo a quien se inscriba en sus
cursos. Todos ellos tienen en común la
afirmación de que no transmiten religión
alguna –ni ideas religiosas-, y que por tanto
resultan compatibles con cualquier religión.
Cuando la fachada es oriental disimular
su carácter religioso parece más difícil. Pero se
intenta en todo caso. Así,
El Arte de Vivir
–dirigido por el gurú indio que se hace llamar
Sri Sri Ravi Shankar
- asegura que lo que
ofrece es espiritualidad, no religión, como si se
tratara de cosas desconectadas. Los obispos
norteamericanos tuvieron que salir al paso del
llamado
Reiki
–procedente de Japón-
declarando su incompatibilidad con el
cristianismo, cuando el grupo se presentaba
simplemente como un método de curación
(por supuesto, acudiendo a la energía interior)
y se expandía con rapidez. En otros casos la
mercancía se vende –y a veces es cara- como
un método de meditación arreligiosa para
combatir el stress. Tampoco faltan casos en
que uno de estos grupos ha adquirido una
organización de terapia psicológica occidental
y la utiliza como plataforma para captar
clientela. Sea cual sea el disfraz empleado, los
creadores de esas organizaciones son muy
conscientes de que están jugando con las
palabras, y que están propagando sus
creencias religiosas, a la vez que hacen un buen
negocio con ello.
En los montajes creados en Occidente, la
vinculación de sus organizadores con religiones
orientales puede variar, aunque suele ser
mayor que la que se reconoce. Pero, el
cualquier caso, las mismas ideas de fondo
están presentes: la energía interior, convenien-
temente suscitada, es capaz de elevar todas las
facultades humanas, dar salud a raudales,
recomponer las rupturas en las relaciones
humanas, y lo que haga falta.
En conjunto,
todo este mundo oriental
u orientalizado mueve mucho dinero
, no falta
una clientela abundante.
¿Qué atractivo tiene?
Podría mencionarse alguna razón, unas más
superficiales y otras más de fondo. Para
empezar hay que reconocer que, inicialmente,
los primeros efectos son beneficiosos. Poner a
alguien a meditar un poco, de modo relajado,
no viene mal para un mundo lleno de prisas y
agobios. Lo mismo sucede con una introspec-
ción que ayuda a conocerse mejor a uno
mismo, algo no muy frecuente hoy en día.
En segundo lugar encontramos la
propensión contemporánea a pensar que
siempre hay una técnica para resolver
cualquier problema. Pero en las cuestiones
humanas eso no es así. Hace falta esfuerzo
personal y asumir que las cosas no siempre
suceden como uno desearía, que es lo que
muchos hoy en día, inmersos en la sociedad
del bienestar, no quieren reconocer, y están
dispuestos a pagar bien por encontrar el
resorte, el botón, la técnica que resuelva la
cuestión. Esa es la demanda, y se aprovecha
para, con una buena y adecuada propaganda,
utilizarla de reclamo. Cuando no se consiga lo
deseado, siempre hay excusas a mano para
explicarlo, entre las cuales no falta el decir que
todavía no se ha completado el proceso, por lo
que se debe seguir invirtiendo en él.
Pero hay que añadir una razón más de
fondo, que tiene que ver directamente con el
panteísmo que se difunde. De la fuerza –o
energía, o luz, o lo que sea- cósmica puede uno
intentar aprovecharse sin contrapartidas. No es
un Dios personal ante quien se responde de los
propios actos. No nos va a juzgar. Cierto es que
en las religiones orientales sí que hay cierto
premio o castigo, en forma de una reencarna-
ción mejor o peor según la conducta, pero esta
característica queda fuera de consideración, y
queda reducida a un frívolo considerar la
reencarnación como simplemente otra
oportunidad de vivir.
Todo esto resiste muy
mal la prueba de la lógica o la coherencia,
pero resulta ser un buen tranquilizante de
conciencias, y ante eso mejor quedárselo sin
hacer demasiadas preguntas
.
A FONDO
SL
TROA
47
1...,37,38,39,40,41,42,43,44,45,46 48,49,50,51,52,53,54,55,56
Powered by FlippingBook