Amberville
Eric Oso es un peluche que vive de forma muy similar a la de los humanos, pero en el mundo de los peluches. Ahora le va bien, pero le visita el jefe de una banda de matones con el que Eric estuvo relacionado en el pasado y le intimida, con agresiones y destrozos en su casa, para que localice la lista de la muerte, donde está escrito su nombre, y lo borre. Eric contacta con los...
Eric Oso es un peluche que vive de forma muy similar a la de los humanos, pero en el mundo de los peluches. Ahora le va bien, pero le visita el jefe de una banda de matones con el que Eric estuvo relacionado en el pasado y le intimida, con agresiones y destrozos en su casa, para que localice la lista de la muerte, donde está escrito su nombre, y lo borre. Eric contacta con los viejos amigos de su antigua banda para encontrar la lista. Eso le lleva a la búsqueda del sentido de su vida, al dios de los peluches y a los que elaboran esa lista. Al avanzar la acción se produce la reconciliación de Eric con su hermano gemelo y un crecimiento personal de todos estos personajes, que descubren la bondad, el amor auténtico, la generosidad, en un ambiente algo sórdido, propio de las pelÃculas de gangsters.
Resulta muy curiosa esta fábula, en la que cada animal peluche caracteriza a un tipo de ser humano, con analogÃas de las serpientes, los osos, las zorras, creándose asà un ámbito en el que se critica lo absurdo del mundo humano. La fábula es moral y, en un ambiente de casinos, criminales y extorsiones contadas con delicadeza, hay sitio para la reflexión sobre el bien y el amor. Están bien entrelazados la acción y el mundo peluche con esos seres superiores que dirigen sus vidas y con la reflexión moral. No hay moralina ni tampoco inmoralidad: están claros el bien, el mal y la necesidad de arrepentimiento, de enmendarse, de redimirse. La originalidad y la sorpresa son frecuentes.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa