BraãAganda
David Monteagudo trata un tema clásico -el hombre-lobo-, en un entorno rural: una aldea gallega a la que nombra Brañaganda. Monteagudo nos lanza pistas falsas y otras verdaderas sobre la identidad del hombre-lobo o lobishome, asunto colateral, pues lo que verdaderamente importa es qué le ocurre a Enrique, el padre de Orlando, relator de esta novela. Brañaganda es costumbris...
David Monteagudo trata un tema clásico -el hombre-lobo-, en un entorno rural: una aldea gallega a la que nombra Brañaganda. Monteagudo nos lanza pistas falsas y otras verdaderas sobre la identidad del hombre-lobo o lobishome, asunto colateral, pues lo que verdaderamente importa es qué le ocurre a Enrique, el padre de Orlando, relator de esta novela. Brañaganda es costumbrista y su estilo tradicional. Lo es en su modo de narrar y en su tema, también en el desenlace final: nos entretiene con bellas descripciones del paisaje, con los personajes rurales y sus giros gallegos, con la señora distinguida y algo misteriosa, con la personalidad de Enrique, culto, que sólo acepta lo cientÃfico y, además, es un buen retratista. Lo ojos del niño que es Orlando nos presentan una visión ingenua y fácil de los adultos que le rodean. El terror que siembra el hombre-lobo es el punto de tensión. Pero la verdadera tensión es la de Enrique y sus misteriosas salidas nocturnas. Monteagudo, en sus anteriores novelas transitaba cerca de la ficción y hacÃa planteamientos insólitos e inéditos, en cambio en esta novela trata un tema muy literario, y aunque lo haga de un modo nada novedoso, sabe dar autenticidad a sus personajes y hacer una novela que sabe a nueva. Su lenguaje es preciso, aunque no deja que la elipsis lleve al lector a imaginar.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa