Demonios ÃNtimos
En este libro, Xavier Rubert de Ventós trata de cumplir el propósito enunciado en Oficio de Semana Santa (1979), explicar sólo aquello que experimenta a flor de piel, hablar desvergonzadamente de sus vergüenzas, cándidamente de sus manÃas y pasiones, envolver mentiras y verdades hasta convertirlas en inextricables: «Yo sólo escribo», dice el autor, «cuando las sensaci...
En este libro, Xavier Rubert de Ventós trata de cumplir el propósito enunciado en Oficio de Semana Santa (1979), explicar sólo aquello que experimenta a flor de piel, hablar desvergonzadamente de sus vergüenzas, cándidamente de sus manÃas y pasiones, envolver mentiras y verdades hasta convertirlas en inextricables: «Yo sólo escribo», dice el autor, «cuando las sensaciones o ideas se me hacen demonios Ãntimos que trato de ahuyentar con la literatura.» «Un entorno razonablemente sensual e incluso una relativa gimnasia sexual ayudan sin duda al espÃritu: lo que éste no admite es ninguna atadura sentimental. Al cerebro no le roba energÃa el amueblamiento sensual o el erotismo profiláctico, es decir, todo lo que apacigua a un cuerpo que debe funcionar al mismo tiempo como su fuente de energÃa y su instrumento. El pensamiento nos permite, pues, aquello que nos estabiliza pero no lo que nos moviliza; tolera lo que nos gratifica pero no lo que nos seduce. Más que en la represión, el pensamiento y la cultura se basan en la frialdad, se levantan sobre el egoÃsmo y se mantienen a fuerza de narcisismo. Nos perdonan quizá los placeres, pero nunca los amores.»
Reseña del Editor