El Criado que Descubrió a Zervantes
Jaime Aguilera
Ensayo histórico-literario que utiliza la figura real del erudito y bibliógrafo extremeño Bartolomé Gallardo (1776-1852) como pretexto para reivindicar la memoria de su criado Matías Donoso, del que el autor se considera descubridor como discípulo y admirador del maestro. La falta de fuentes documentales sobre el tal Donoso lleva a pensar que se trata de un personaje ficticio, ...
Ensayo histórico-literario que utiliza la figura real del erudito y bibliógrafo extremeño Bartolomé Gallardo (1776-1852) como pretexto para reivindicar la memoria de su criado Matías Donoso, del que el autor se considera descubridor como discípulo y admirador del maestro. La falta de fuentes documentales sobre el tal Donoso lleva a pensar que se trata de un personaje ficticio, que se convierte en protagonista de un relato novelado de dudosa autenticidad histórica.
La acción se inicia en 1814 en Londres, donde Gallardo, significado por sus ideas liberales, encuentra refugio tras el regreso de Fernando VII al poder. Matías, a quien don Bartolomé ha instruido en las letras más elementales, anota comentarios que le sugiere la lectura del Quijote en el cuaderno que, a tal efecto, le ha proporcionado su amo. Las glosas adoptan la grafía revolucionaria (Qijote, Zervantes, echo, allar) aprendida del maestro que, sin embargo, nunca fue aceptada por los académicos. Los escritos del criado alternan con los episodios cotidianos de su vida como acompañante del señor en las selectas reuniones de la alta sociedad londinense. Restablecidas las libertades en España, Gallardo recupera su puesto de Bibliotecario de Las Cortes y reúne miles de fichas destinadas al proyectado diccionario de la lengua. Tras una violenta reacción popular que destruye el trabajo realizado, Matías Donoso abandona a Gallardo y se une a los grupos de liberales conjurados contra Fernando VII, que fueron derrotados y, muchos de ellos, fusilados. En una de esas acciones da el autor por desaparecido a Mateo, aunque afirma haber encontrado el cuaderno en el que había finalizado sus comentarios sobre el hidalgo Manchego. Las referencias a las ideas de los liberales y sus actitudes antirreligiosas, resultan confusas y responden a prejuicios contra el catolicismo ya superados por los historiadores actuales. El estilo narrativo muestra una carencia notable de recursos literarios, con repeticiones de términos y fallos gramaticales que merman de forma notable la fluidez de la lectura.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa