El Universo
Isaac Asimov
El autor desarrolla esta obra con un enfoque muy original según el cual va ampliando el "horizonte" del presunto observador a lo largo del curso de la historia. Así va pasando de las concepciones ptolomeicas de planitud de la tierra como centro del Universo a la de Copérnico en la que se considera al sol como centro y de aquí, por sucesivas mejoras de los instrumentos de trabaj...
El autor desarrolla esta obra con un enfoque muy original según el cual va ampliando el "horizonte" del presunto observador a lo largo del curso de la historia. Así va pasando de las concepciones ptolomeicas de planitud de la tierra como centro del Universo a la de Copérnico en la que se considera al sol como centro y de aquí, por sucesivas mejoras de los instrumentos de trabajo utilizados por los astrónomos, hasta la visión que actualmente tiene del universo.
Como libro de divulgación es irreprochable; en su parte descriptiva, francamente notable apoya sus teorías en comparaciones y ejemplos muy fáciles de entender aún por lectores no iniciados en la astronomía y la física, de gran amenidad e incluso jocosos que hacen su lectura verdaderamente interesante o agradable. Sobresalen en claridad de expresión o por lo menos en valor divulgativo los capítulos dedicados a la pulsación del universo, a las estrellas "supernova" y a los "quasars".
Las candentes cuestiones de la eternidad e infinitud del universo se estudian a la luz del positivismo científico y de los principios inmutables de conservación de la materia y energía de la termodinámica clásica pero sin decir una palabra que suene ni remotamente a la Creación o a existencia de un ser superior capaz de ordenar todo el proceso físico que se nos muestra. Como al autor "le repugna" la idea de eternidad o infinitud, da una ingeniosa respuesta elusiva, basándose en las teorías relativistas del espacio curvo de Einstein y de la geometría de Riemann, mediante las cuales confina a todas las galaxias que ofrecerían dificultades a su razonamiento, más allá del espacio visible y limita el campo de su estudio al universo contenido en el espacio visible o mejor dicho, detectable por los medios que actualmente se utilizan para la observación en astronomía. Resulta decepcionante que después de haber logrado una exposición tan magnífica -sobrecogedora- del grandioso universo en que vivimos, achique su visión el autor, hasta pensar que todo ello va a servir solo para proporcionar a la próxima generación un espectáculo "apasionante" sin hacer mención de un Creador.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa
Otros libros del autor