La Hostia Interlocutora
Mons. Luis Vella
«ESTO ES MI CUERPO» Esta declaración de Cristo dada en arameo en el Cenáculo del Monte Sion en el cuarto decenio del siglo I de nuestra era, y registrada en Mateo 26, 26, contiene su cumplimiento: la puesta en un lugar del mundo del Cuerpo Vivo de Cristo a que se adjunta el resto de su naturaleza humana y divina. Rectamente entendida, la Cristiandad no es ante todo un «mensa...
«ESTO ES MI CUERPO» Esta declaración de Cristo dada en arameo en el Cenáculo del Monte Sion en el cuarto decenio del siglo I de nuestra era, y registrada en Mateo 26, 26, contiene su cumplimiento: la puesta en un lugar del mundo del Cuerpo Vivo de Cristo a que se adjunta el resto de su naturaleza humana y divina. Rectamente entendida, la Cristiandad no es ante todo un «mensaje»: es una palabra subsistente que es a la vez un hecho o una forma integral y fundamentalmente es el mismo Cristo, re?ejado y realizado en el hoy fino estrato dogmático y apostólico inalterado de su Iglesia, y «nuclearmente» viviente en la Hostia consagrada. Él está allí atesorando cuanto más ha digni?cado el mundo: El Evangelio de redención, recreación y divinización de intelecto y voluntad individuales y sociales; de las virtudes heroicas y en particular la humildad e inocencia; de la contemplación y producción culturales más refinadas oriundas de inspiración y abstracción ??por decir lo mínimo??. A quienesquiera que Le hablen a su Persona Eucarística, desde dondequiera que lo hicieren, Él les da vida hablándoles y escuchán
Reseña del Editor
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