La Princesa Casamassima
Henry James
A finales del siglo XIX, un joven encuadernador, de porte aristocrático, conoce a la esposa de un príncipe napolitano del que ella vive separada. Juntos buscan al auténtico pueblo londinense y conspiran con unos grupos anarquistas para erradicar, por la vía revolucionaria, las desigualdades sociales.La obra, publicada en 1886, corresponde a un período de la producción de H.Jame...
A finales del siglo XIX, un joven encuadernador, de porte aristocrático, conoce a la esposa de un príncipe napolitano del que ella vive separada. Juntos buscan al auténtico pueblo londinense y conspiran con unos grupos anarquistas para erradicar, por la vía revolucionaria, las desigualdades sociales.
La obra, publicada en 1886, corresponde a un período de la producción de H.James (1843-1916) marcado por centrar su atención en temas de carácter populista, fruto de una minuciosa observación del ajetreo callejero. En esta salida fuera de su marco característico, el autor se acerca a los barrios obreros para observarlos con interesada curiosidad, pero sin abandonar una prudente y circunspecta reserva. En una situación intermedia, sin comprometerse de lleno en la literatura social pero próxima a ella, la obra no termina de convencer. Técnicamente está muy bien hecha y tiene escenas muy logradas, con reminiscencias clásicas de la literatura inglesa. Sin embargo, hay en ella algo de artificial y lejano, que produce un inevitable distanciamiento respecto al lector.
Los protagonistas viven de sueños e ideales que, al tratar de convertirlos en realidad, defraudan o aparecen menos brillantes.Por eso, el encuadernador, enfrentado a la orden de sus amigos revolucionarios, prefiere suicidarse antes que matar y destruir una sociedad cuyos contrastes le fascinan más que le irritan.La obra se sitúa en un juego estético e intelectual, al margen de valores religiosos o morales.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa