La Túnica Negra
Wilkie Collins
Narra esta novela (1881) una intriga relacionada con una propiedad rural inglesa que hasta la reforma de Enrique VIII había pertenecido a la Iglesia Católica. Un prominente jesuita intenta convertir a la fe romana a su propietario, para luego convencerle de que renuncie a su heredad en favor de quienes siglos atrás fueron despojados de ella por arbitrariedad real. La joven con ...
Narra esta novela (1881) una intriga relacionada con una propiedad rural inglesa que hasta la reforma de Enrique VIII había pertenecido a la Iglesia Católica. Un prominente jesuita intenta convertir a la fe romana a su propietario, para luego convencerle de que renuncie a su heredad en favor de quienes siglos atrás fueron despojados de ella por arbitrariedad real. La joven con quien acaba de casarse se opone a estos planes, pero el jesuita averigua ciertos aspectos de su pasado que pueden haber hecho nulo el matrimonio. Sin embargo, el que ella esté embarazada complica aún más el desarrollo de los acontecimientos.
La obra mezcla en su trama elementos sentimentales y problemas morales para atraer la atención del lector a base de apelaciones emocionales y de explotar el ánimo antirromano propio de la Inglaterra victoriana. La verosimilitud no es el punto fuerte del argumento que resulta además en exceso discursivo y poco ágil, lo que conduce a que ésta no sea una de las mejores novelas del autor. Los personajes resultan bastante tópicos en su caracterización psicológica, y su modo de actuar, motivado por ambición, celos, atroz sentimiento de culpabilidad, rencor, etc., se manifiesta forzado hasta extremos tortuosos. Por otra parte, la traducción es desafortunada, al ofrecer un estilo, ya de por sí discursivo, lastrado con incorrecciones desfavorecedoras. Collins, deseoso de denunciar maquinaciones vaticanistas, carga las tintas anticatólicas en unos términos que, más de un siglo después, se manifiestan desfasadas.
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