PUBLIO VITELIO LONGO Y LA FÁBRICA DE DINERO
Enrique Santamaría UrtiagaAhorras un 5,0%
5,95 €
5,65 €
- Editorial: PÁMIES
- Año de edición: 2015
- Materia: Novela histórica
- ISBN: 978-84-16331-03-1
- Páginas: 352
- Encuadernación: Rústica
- Colección: Historica
- Idioma: Español
Ahorras un 5,0%
5,95 €
5,65 €
Alerta disponibilidad onlineAhorras un 5,0%
5,95 €
5,65 €
Un personaje ficticio, el esclavo liberto Publio Vitelio Longo, protagoniza esta novela de fondo histórico, ambientada en Roma durante los últimos años del reinado del Emperador Tiberio (43 aC-37 dC).
Publio, nacido en casa de la familia Vitelio como resultado de las relaciones de su madre, esclava, con su dueño y señor, recibió una esmerada educación hasta ser liberado al cumplir la mayoría de edad. Gracias a sus conocimientos, entró como tasador de metales preciosos al servicio de un acaudalado banquero, amigo de los Vitelio, prestamista y acreedor de las más poderosas familias de Roma. El habilidoso liberto fue incorporado al negocio hasta el punto de participar en la acuñación de monedas de plata y oro, introducidas al margen de la ley, bajo el amparo de autoridades corruptas que recibían sustanciosas comisiones a cambio de su silencio. Al frente de un convoy formado por varias carretas cargadas de un valioso alijo, la comitiva de Vitelio se vio interrumpida por un motín sangriento motivado por la crisis económica y el hambre que asolaba a la población. Perseguidos por la guardia urbana, los pretorianos y la furia popular, los fugitivos intentan substituir la plata por el cobre de una partida de monedas e intentan huir de Roma en sus vehículos aprovechando la confusión. El protagonista, pícaro sin escrúpulos morales, narra la historia de su vida en primera persona y justifica sus actos como respuesta a las bajas pasiones, la traición y el crimen generalizado que el cronista atribuye a la época final del emperador Tiberio. Los episodios de acción, descritos con estilo ágil, alternan con extensas referencias a la historia del Imperio de los Césares que al someter la voluntad del Senado a sus propósitos, destruyeron las antiguas instituciones de la República. Las costumbres depravadas de la sociedad romana aparecen reflejadas de modo general como algo propio de la época, salvo una detallada escena de refinado erotismo que no guarda la menor relación con el desarrollo de la trama argumental.

Añadir a mis favoritos
Compartir