Si una Mañana de Verano un Niño
Roberto Cotroneo
Obra concebida como una larga carta que el autor, un crítico literario italiano, nacido en 1961, dirige a su hijo de dos años y medio para iniciarle en el amor a los libros. Novelas como "La isla del tesoro" o "El guardián entre el centeno" son algunos de los ejemplos elegidos de cómo acercarse a los grandes temas del mundo y del hombre a través de la literatura.Para quien escr...
Obra concebida como una larga carta que el autor, un crítico literario italiano, nacido en 1961, dirige a su hijo de dos años y medio para iniciarle en el amor a los libros. Novelas como "La isla del tesoro" o "El guardián entre el centeno" son algunos de los ejemplos elegidos de cómo acercarse a los grandes temas del mundo y del hombre a través de la literatura.
Para quien escribe estas páginas, leer es algo habitual, una necesidad, una exigencia continuada del espíritu, porque, en frase de J.L. Borges, "todas las cosas del mundo llevan a una cita o a un libro". Más allá de su profesión, como responsable de las páginas culturales de L'Expresso, Cotroneo explica esta adicción al pequeño Francesco, que ya parece contagiado de ella, desde sus orígenes y en todos sus pormenores. De modo sincero y preciso, confiesa su incomprensión hacia quienes temen o desprecian la literatura, y su convencimiento de que en ella hay una defensa contra los lugares comunes. El tono que emplea es tan apasionado como persuasivo, capaz de convertir en prosélitos a los más reacios y de afirmar aún más a los ya convencidos de que la libertad de espíritu pasa por la letra impresa. Su estilo, sencillo y afectivo, como corresponde a la índole del destinatario de esta carta, permite que este ensayo al centro del recorrido intelectual al fondo de los libros y de la lectura, resulte ameno y asequible. Como único requisito para su disfrute se requiere no tanto haber leído mucho como haber gozado mucho al hacerlo.
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