Tamerlán
Enrique Serrano
Un supuesto servidor en el palacio del emperador Timur Leng, conocido en Occidente como Tamerlán (1336-1405), escribe 52 cartas al nieto del conquistador asiático, en las que traza un esbozo biográfico de la azarosa vida de su abuelo. Según declara el autor de las cartas, cumple con ellas el mandato de Tamerlán, quien le encargó ese cometido en el testamento. Los escritos, que ...
Un supuesto servidor en el palacio del emperador Timur Leng, conocido en Occidente como Tamerlán (1336-1405), escribe 52 cartas al nieto del conquistador asiático, en las que traza un esbozo biográfico de la azarosa vida de su abuelo. Según declara el autor de las cartas, cumple con ellas el mandato de Tamerlán, quien le encargó ese cometido en el testamento. Los escritos, que no deberían prolongarse más de un año, se agrupan siguiendo el orden de las cuatro estaciones.
La obra imita el estilo descriptivo de los pueblos asiáticos, de modo que sueños, fantasías, misterios, premoniciones y leyendas se intercalan para trazar un cuadro alejado de la precisión y la veracidad histórica. Tanto las campañas victoriosas como las intrigas de palacio, traiciones y venganzas aparecen reflejadas sin datos de referencia, por lo que resulta difícil situarlas dentro de los límites de tiempo y lugar. A la vez que narra las hazañas de Tamerlán, el narrador intercala numerosas anécdotas que sirven como base para aleccionar al nieto del conquistador. Los consejos morales, que abarcan diversas formas de conducta, responden a las costumbres de los pueblos asiáticos de aquellos años y se relacionan con lo que se consideraba entonces como normas de prudencia y buen gobierno. Las invocaciones al destino y a la bondad de Alá parecen simples fórmulas obligadas, sin mayores referencias a la religión islámica.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa
Información de seguridad
- Cargando la información ...
Otros libros del autor