Todo está Tranquilo Arriba
Gerbrand Bakker
Helmer, granjero en una pequeña localidad, vecina de Dinamarca empieza a cambiar los muebles de su casa. Despeja su habitación, compra una cama nueva y lleva a su padre, impedido y anciano, a un cuarto en el piso de arriba. Estas acciones se explican a medida que Helmer -a través de las visitas que recibe- nos muestra que perdió a su hermano gemelo hace años y con él, la compli...
Helmer, granjero en una pequeña localidad, vecina de Dinamarca empieza a cambiar los muebles de su casa. Despeja su habitación, compra una cama nueva y lleva a su padre, impedido y anciano, a un cuarto en el piso de arriba. Estas acciones se explican a medida que Helmer -a través de las visitas que recibe- nos muestra que perdió a su hermano gemelo hace años y con él, la complicidad que tenía con su madre. La novia de su hermano quiere volver a visitarle y le pide que acepte a su hijo adolescente como mozo en la granja. Helmer se dedica a sus treinta ovejas, al ordeño de las vacas, y a sus dos burros como algo inevitable. Le gusta la soledad y las escasas relaciones humanas le hacen interrogarse por quién ha sido en su familia. Cuida lo indispensable a su padre hasta que éste le pregunta qué ocurre. La escasa piedad de Helmer con su padre tiene su explicación: el lector podrá descubrirla.
El tono que usa el autor es contenido, con una emotividad de pocas palabras, en un lugar de escasos habitantes, rural y apacible, con más compañía de animales que de personas. El protagonista vive tranquilo con sus animales, y los domésticos y la corneja cenicienta, como pájaro de mal agüero, simbolizan un pasado que aún pesa. Ese lastre del pasado, con el que hay que reconciliarse y dejar cicatrizar es el tema de esta novela.
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