Todo lo que a Nadie le Interesa Saber Sobre la Vida de un Necio: 3ª Parte
Germán Sánchez Espeso
Recuerdo con exactitud el día de julio en el que el ser humano puso los pies en la Luna; lo recuerdo porque yo acababa de volver de la Luna. Caí en Madrid a finales de septiembre del año anterior. Aunque visitaba la ciudad regularmente, la encontré desconocida. No era que la ciudad hubiese cambiado desde mi última visita. Era yo el que había cambiado; más exactamente, había cam...
Recuerdo con exactitud el día de julio en el que el ser humano puso los pies en la Luna; lo recuerdo porque yo acababa de volver de la Luna. Caí en Madrid a finales de septiembre del año anterior. Aunque visitaba la ciudad regularmente, la encontré desconocida. No era que la ciudad hubiese cambiado desde mi última visita. Era yo el que había cambiado; más exactamente, había cambiado mi circunstancia: la última vez que la pisé, yo era estudiante de la carrera de jesuita, y esta vez, había dejado de serlo. ¿Que cómo era la vida en la Luna? Era un transcurrir aparentemente apacible. Los selenitas, gente pagada de sí misma, teníamos los ojos puestos en un lugar que no estaba en dirección a la Tierra, sino en el lado opuesto, hacia donde decían que estaba el Más Allá. Los selenitas éramos, aunque aparentemente solícitos, desdeñosos con los seres humanos. Nuestro lema rezaba: «Sonreídles, pero no los escuchéis». Mi estancia en la Luna había durado exactamente once años y hasta una ameba estaba mejor preparada que yo para desenvolverse en la Tierra. Acaso estéis pensando que lo de permanecer once años con la cabeza vuelta hacia el Más Allá no era motivo suficiente para afirmar que había vivido todo ese tiempo en la Luna. ¿Qué no? Atended un momento.
Es pleno invierno en la retaguardia del frente oriental y dos guerrilleros, Sótnikov y Rybak, se adentran en la zona ocupada por los nazis en busca de provisiones. El primero, frágil pero íntegro, se mantiene firme ante la adversidad; su compañero, pragmático y superviviente nato, lucha por adaptarse. En el momento de ser descubiertos y capturados por el enemigo, se desencadena...
Desde la ambigüedad, la búsqueda más intensa del ser humano es la del lugar donde habia el alma. H eaquí una respuesta actual, sencilla. El resultado un duro viaje de ida y vualta a las entrañas. Cada relato está protagonnizado po las diferentes formas que puede adquirir el alma. ...
Una aventura a través del tiempo, El Tren de la Medianoche es una historia de amor y segundas oportunidades ambientada en el Universo de la Medianoche.Cuando la vida pase por delante de tus ojos, ¿qué será lo realmente importante?Para Wilbur fue el tiempo con Maggie, el amor de su vida. Su luna de miel en Venecia. Antes de que él lo echara todo a perder. Años más tarde, cuando ...
Juegos Olímpicos de 1968, Ciudad de México. Allí, Jesse Austin, de diecisiete años, pierde por unas milésimas de segundo la prueba de cien metros estilo libre ante una nadadora australiana. Ese instante cruel y decisivo, suspendido para siempre en el azul verdoso de la piscina olímpica, la atormentará durante el resto de su vida. O, mejor dicho, de sus vidas. Porque, tras esa ...
Hubo un tiempo no tan lejano, cuya sombra acaso se alargue hasta nuestros días más de lo que podamos imaginar, en que el cabeza de familia era el rey de la casa, el príncipe, el señor, el dueño de la voluntad, del tiempo y hasta de los pensamientos de las mujeres que integraban su familia. Es el caso de la historia que narra con delicadeza y concisión la siciliana Maria Messina...
«Una historia misteriosa, lacónica, perfecta» (Mario Vargas Llosa). Alessandro Baricco presentaba la edición italiana de Seda, que tuvo un éxito extraordinario en su país, con estas palabras: Esta no es una novela. Ni siquiera es un cuento. Esta es una historia. Empieza con un hombre que atraviesa el mundo, y acaba con un lago que permanece inmóvil, en una jornada de viento. El...
La crónica familiar sobrecogedora que consagró a Delphine de Vigan internacionalmente. Después de encontrar a Lucile, su madre, muerta en misteriosas circunstancias, Delphine de Vigan se convierte en una sagaz detective dispuesta a reconstruir la vida de la desaparecida. Los cientos de fotografías tomadas durante años, la crónica de Georges, abuelo de Delphine, registrada en ci...
El maestro de la novela histórica de suspense nos deleita con una historia de mujeres fuertes, decisiones difíciles y heridas que nunca cerraron.Barcelona, 1880. Como protegida de una de las mujeres de la alta burguesía barcelonesa, Sara ha comenzado a trabajar en la colonia textil de la familia Bofarull. Allí, su prodigiosa mirada y su incomparable talento la llevarán a lidera...
Rey Elnó es la cara B de El rey león, una narración breve de Ánjel María Fernández, coautor de Insultario, autor de Los amigos, de Javier Cámara: El hijo del Labrador y de Había del verbo haber —ese libro que generó un sarpullido entre la comunidad educativa— y cotraductor para esta casa, con Elvira Valgañón, de Nonsense, de Edward Lear. Se anuncia la clausura de un zoo y se ...
Impresión bajo demanda (IBD) o publicación bajo demanda (POD – Print On Demand) es un sistema de publicación en la que se imprime solamente el número de ejemplares necesarios para atender su pedido (Impresión 1x1).
Imprimiremos el libro para usted, por lo que no está permitida la anulación, ni devolución del pedido (salvo error o defecto de imprenta).
17877308386a8e9b960f9c900
https://www.troa.es/libro/todo-un-hombre-vaya-mierda_14632491463249Todo un Hombre - Vaya Mierda!Recuerdo con exactitud el día de julio en el que el ser humano puso los pies en la Luna; lo recuerdo porque yo acababa de volver de la Luna. Caí en Madrid a finales de septiembre del año anterior. Aunque visitaba la ciudad regularmente, la encontré desconocida. No era que la ciudad hubiese cambiado desde mi última visita. Era yo el que había cambiado; más exactamente, había cambiado mi circunstancia: la última vez que la pisé, yo era estudiante de la carrera de jesuita, y esta vez, había dejado de serlo. ¿Que cómo era la vida en la Luna? Era un transcurrir aparentemente apacible. Los selenitas, gente pagada de sí misma, teníamos los ojos puestos en un lugar que no estaba en dirección a la Tierra, sino en el lado opuesto, hacia donde decían que estaba el Más Allá. Los selenitas éramos, aunque aparentemente solícitos, desdeñosos con los seres humanos. Nuestro lema rezaba: «Sonreídles, pero no los escuchéis». Mi estancia en la Luna había durado exactamente once años y hasta una ameba estaba mejor preparada que yo para desenvolverse en la Tierra. Acaso estéis pensando que lo de permanecer once años con la cabeza vuelta hacia el Más Allá no era motivo suficiente para afirmar que había vivido todo ese tiempo en la Luna. ¿Qué no? Atended un momento. https://www.troa.es/imagenes/9788491/978849172388.webp20.9022.005.001.1InStockhttps://www.troa.es/imagenes/9788491/978849172388.webp1626941159499616322271635193163519816352911635292163535016357461635764
Esta web utiliza cookies propias y de terceros que permiten al usuario la navegación a través de una página web (técnicas), para el seguimiento y análisis estadístico del comportamiento de los usuarios (analíticas), que permiten la gestión de los espacios publicitarios que, en su caso, el editor haya incluido en una página (publicitarias) y cookies que almacenan información del comportamiento de los usuarios obtenida a través de la observación continuada de sus hábitos de navegación. Si acepta este aviso consideraremos que acepta su uso. Puede obtener más información aquí.