Tránsito
Anna Seghers
El protagonista narra en primera persona su llegada y estancia en Marsella durante la segunda guerra mundial, mientras los nazis avanzan por Europa. El título refleja fielmente el tema y ocupación del protagonista: todos -excepto él- desean huir a otro país para encontrar una vida mejor, y han de hacerlo mediante ciertos documentos y con obligado tránsito por algún país europeo...
El protagonista narra en primera persona su llegada y estancia en Marsella durante la segunda guerra mundial, mientras los nazis avanzan por Europa. El título refleja fielmente el tema y ocupación del protagonista: todos -excepto él- desean huir a otro país para encontrar una vida mejor, y han de hacerlo mediante ciertos documentos y con obligado tránsito por algún país europeo o americano; conseguir esos documentos es la principal ocupación de todos.
Las relaciones humanas que el protagonista establece son interesantes: se resalta lo único de cada persona, su valor, sus cualidades. Presta atención a viejos amigos, a una mujer desolada que busca sin descanso y acaba ayudando a todos. También suplanta la personalidad de un tal Weidel, mostrando así lo absurdo de la burocracia en plena guerra y la facilidad del engaño. Las reflexiones del protagonista se debaten entre el hastío, el sinsentido y, también, el sobreponerse y mirar a cada persona. A la vez, hay cierta superficialidad o distanciamiento en su relación de noviazgo-amistad-amor con alguna mujer, como si los valores morales hubieran quedado en suspenso y vivieran una situación extraña, casi alienada, en la que ayudarse, hacerse compañía, es una tabla de salvación. Unos toques de ironía y de sentido del humor manifiestan la capacidad de sobrevivir del ser humano.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa
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