Una Ciudad Asediada
Margaret Oliphant
Esta novela de fantasmas situada en un pueblo de Francia se publicó por vez primera en 1869. Su autora es contemporánea de Collins y tenía su propia opinión sobre la literatura contemporánea de fantasmas. Aquí muestra su particular visión de los muertos que visitan la localidad de Semur: son los familiares difuntos de los habitantes de ese lugar, pero su modo de hacerse present...
Esta novela de fantasmas situada en un pueblo de Francia se publicó por vez primera en 1869. Su autora es contemporánea de Collins y tenía su propia opinión sobre la literatura contemporánea de fantasmas. Aquí muestra su particular visión de los muertos que visitan la localidad de Semur: son los familiares difuntos de los habitantes de ese lugar, pero su modo de hacerse presentes causa inquietud en los vivos. El alcalde de Semur es el protagonista y el principal relator: con un modo de narrar muy comedido y lleno de frases protocolarias y con una mentalidad muy de la época, Oliphant crea sobre todo una atmósfera, un ambiente de tensión y de densidad psicológica. Establece una división entre los creyentes y los escépticos, entre los que saben rendirse ante el Más Allá y los que buscan una explicación racional a algo que no la tiene. La causa de la visita de los muertos parece ser un agravio causado a las monjas que llevan un hospital, al decir que la Misa molestaba a los enfermos. Pero hay otros detalles, otros modos de manifestar el escaso respeto a Dios que podrían haber soliviantado a los difuntos. Oliphant muestra el término militar del asedio, como si los muertos combatieran con los vivos y éstos tuvieran que huir de su propia ciudad, sin armas y sin saber cómo es realmente el enemigo. El respeto ante lo sobrenatural que, al final, es amable, está imbuido de todos los modos de relacionarse y de respetar a la autoridad, al marido, a los mayores propios de la segunda mitad del XIX, la época de Margaret Oliphant.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa
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