Viajes con mi Tía
Graham Greene
La vida tranquila y metódica de un inglés, gerente bancario retirado, se ve trastornada por la aparición de una anciana tía que le arrastra a una serie de viajes extraordinarios y a lugares cada vez más apartados, hasta que olvida por completo su isla natal y se establece en Paraguay.La obra tiene un arranque humorístico, casi esperpéntico, y cobra mayor complejidad a medida qu...
La vida tranquila y metódica de un inglés, gerente bancario retirado, se ve trastornada por la aparición de una anciana tía que le arrastra a una serie de viajes extraordinarios y a lugares cada vez más apartados, hasta que olvida por completo su isla natal y se establece en Paraguay.
La obra tiene un arranque humorístico, casi esperpéntico, y cobra mayor complejidad a medida que avanza la acción y los personajes van tomando más relieve psicológico. El protagonista, casi hasta el final, es el prototipo del inglés tranquilo y conservador; en cambio, su tía, que aparece como extravagante, adquiere después una personalidad llena de contrastes, matizados por una romántica fidelidad a un antiguo amor. Aunque no sea ésta una de las grandes obras del autor, es entretenida, de acción ágil y variada, y su estilo, a base de diálogos llenos de ingenio, tiene las inconfundibles características de la auténtica creatividad literaria. Por otra parte, el protagonista y su tía encarnan posiciones vitales contrapuestas: Greene, católico converso, identifica al gerente con el puritanismo protestante, mientras que su tía, católica y por la que el autor se inclina, tiene un sentido más jovial de la vida. Sin embargo, que el catolicismo sea menos rígido no puede aceptarse como justificación para los fraudes fiscales o las aventuras amorales de esta anciana que añora los años que vivió dedicada a la prostitución. El hecho de que la obra encierre un sentido caricaturesco suaviza estos planteamientos.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa