William Blake
Más que una biografÃa, Chesterton escribe unas reflexiones sobre la personalidad de William Blake, analiza temas como la consideración de si éste era un loco o su disputa con Stothard, y expresa su opinión acerca de los especialistas en determinados campos del saber y su estupidez en otros temas. Todo está entremezclado de un modo agradable e interesante. Chesterton consi...
Más que una biografÃa, Chesterton escribe unas reflexiones sobre la personalidad de William Blake, analiza temas como la consideración de si éste era un loco o su disputa con Stothard, y expresa su opinión acerca de los especialistas en determinados campos del saber y su estupidez en otros temas. Todo está entremezclado de un modo agradable e interesante. Chesterton considera el aspecto más conocido de Blake: sus peculiares dibujos, y analiza su personalidad a través de ellos; también tiene en cuenta sus poemas y su tarea de grabador. Comienza el libro con un interesante discurso sobre cuál debe ser el inicio de las biografÃas, y no empieza por la infancia de Blake, sino por algunos aspectos de sus obras artÃsticas, su vivienda, sus peculiaridades. Hacia la mitad del libro inicia un discurso ensayÃstico sobre lo que significa el cristianismo en el continente europeo, en relación con la cultura romana y el paganismo. Escribe de modo libérrimo, es decir, sin atarse a géneros ni lÃmites, y, aunque no venga a cuento, es pertinente todo lo que menciona. Precisamente por eso, este libro es tan lúcido y humorÃstico como todos los suyos, y su lectura es amena y grata aunque se conozca poco al biografiado. Aporta un particularÃsimo y nada común modo de hacer una biografÃa. El prólogo de André Maurois es un buen análisis de Chesterton como escritor y ensayista, y contrasta la leyenda sobre él con la realidad.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa