Novela de fondo histórico basada en la batalla de las Navas de Tolosa, librada el 16 de julio de 1212 entre los invasores almohades y los reyes de Castilla, Navarra y Aragón.
La obra se divide en tres grandes capítulos dedicados el primero de ellos a los preparativos de la batalla, el segundo a la marcha del ejército aliado desde Toledo a Las Navas y el tercero a describir las fases del combate hasta la victoria final de los cristianos. El autor centra su relato en los reyes que tomaron parte en la campaña, Alfonso VIII de Castilla, Sancho II El fuerte de Navarra y Pedro II de Aragón acompañados de otros personajes históricos, tales como el arzobispo Ximénez de Rada o el Señor de Vizcaya don Diego López de Haro. En torno a ellos aparecen otros ficticios: nobles y plebeyos, guerreros y miembros de las órdenes militares, que desempeñan destacado papel en la peripecia narrada. El autor reproduce con fidelidad el espíritu que animaba a los cruzados, conscientes del riesgo que representaba para España y el resto de Europa el poderío del imperio almohade. Se ponen de relieve las graves dificultades que hubo de superar el ejército cristiano, carente de medios y muy inferior en número al de sus enemigos, para lograr la aplastante victoria que inicia el declive definitivo de Al-Ándalus. El relato intercala con estilo ágil y elaborada prosa, historia y fantasía dentro del clima de heroicidad y valor de la sociedad cristiana unida esta vez en una lucha sin cuartel contra sus dominadores islámicos. La obra consigue a través de personajes verdaderos y ficticios, de episodios reales e imaginarios ofrecer una acertada versión literaria de uno de los grandes episodios de los ocho siglos de historia de la Reconquista española.
Leí este libro por recomendación de un amigo, y me encantó de principio a fin. Lo primero que llama la atención, en la solapa, es que un chaval de 22 años se declare católico devoto. Lo segundo que llama la atención es que un chaval de 22 años tenga ese dominio del lenguaje y del ritmo, ese conocimiento histórico de la época que retrata y esa soltura manejando tanto la filosofía como la teología medievales. Y lo tercero que llama la atención es que un chaval de 22 años sea capaz de construir situaciones y personajes que se hacen reales y que llegan a conmover.
A pesar de ser un libro tan documentado y tan profundo, su lectura es increíblemente ágil y amena (todos mis hijos -de entre 15 y 23 años- lo ha leído y les ha entusiasmado, y ya sé cuál va a ser el regalo de Reyes para mis sobrinos!
Absolutamente recomendable
Pues a mi, lo que me sorprende en la reseña de arriba es que no se nombre ni a un solo protagonista musulmán, que se hable de España, cuando era un concepto aún inexistente en aquella época y que se les suponga, en plena Edad Media, a los cristianos una idea de Europa. Los intereses entonces, aún camuflados de defensa de la fe y la religión, eran tan prosaicos como lo fueron siempre y lo siguen siendo ahora: la búsqueda de nuevo territorio (con sus consecuencia políticas y, cobre todo, económicas, o hacerse con el poder y las riquezas del otro. No niego que el libro está narrado con ritmo y se hace interesante, pero como obra totalmente de ficción, de histórica tiene poco.
De a