A una niña le gusta que le cuenten un cuento antes de dormirse pero, como ya sabe leer, para que se aficione a los libros en lugar de contárselos, se los compran, y cuando pide cama y cuento, sus padres alegan estar muy cansados o tener mucho trabajo por hacer. Pero la niña tiene muchos recursos y un día se le ocurre una idea original que resulta bonita y eficaz. La obra, narrada alternadamente por la madre y la hija, está muy bien escrita, con notable calidad literaria y mucha imaginación, y logra, pese a su brevedad, páginas muy sugerentes y poéticas. Las ilustraciones, de técnica original y moderna, quizá no sean de general aceptación.
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