La acción se localiza en la Sabana africana, y transcurre en dos planos paralelos, separados por millones de años. En el presente, una adolescente inglesa pasa unos días de vacaciones con su padre, divorciado tiempo atrás de su madre, con quien ella vive, en el campamento de investigación paleontológica donde él trabaja.En el otro plano, se narra, de un modo totalmente hipotético, cómo pudo ser la vida de aquellos homínidos cuyos huesos fosilizados encuentran los personajes del momento actual. VALORACIÓN:El autor admite que todo lo que ha imaginado sobre la más remota prehistoria no son más que conjeturas sin la menor prueba de certeza. La protagonista del pasado, de edad similar a la del presente, se siente distinta al resto de su tribu porque tiene también una cierta dimensión espiritual y su cerebro investiga, deduce, analiza y reflexiona, mientras que los otros actúan sólo por instintos y rutinas. La obra trenza con habilidad técnica ambas subtramas, en un contraste que pone de manifiesto las grandes diferencias externas que separan a quienes intervienen en cada una de ellas y las semejanzas de fondo, también grandes, existentes entre las conductas de unos y de otros, movidos todos ellos por afanes de dominio, de afecto, de supervivencia, bastante coincidentes en esencia. Bien escrita, la novela es entretenida y explica con claridad cómo trabajan los paleontólogos y lo poco seguro de sus conocimientos, muy rudimentarios todavía. El origen del ser humano como tal se trata, sólo en el plano científico, como el eslabón final de una cadena evolutiva, sin entrar en cómo se produce el paso al despertar racional.
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