Novela psicológica, publicada por primera vez en 1927, en la que el autor analiza su propia intimidad para dejar constancia de los principios que mueven la vida humana.
Hesse (1877-1962), premio Nobel de Literatura en 1946, intenta profundizar en el drama de la soledad e incomunicabilidad de un hombre (él mismo y la humanidad) que, como consecuencia de la lucha interior a la que se ve sometido, pone como meta de su vida el suicidio, al que concede categoría de redención. El autor teje esta historia a raíz de unas supuestas memorias escritas por Harry Heller, el protagonista, abandonadas en la pensión en la que vivió; los recuerdos que este personaje suscitó en el dueño de la casa son el recurso que utiliza Hesse para constituirle en autor del relato, a manera de elemento distanciador. De esta manera se manifiesta la capacidad novelística del escritor, quien desarrolla la trama de manera ágil, a pesar de la morosidad y reiteración de los pasajes más psicológicos, que son en el fondo autobiográficos. Se desarrolla esta obra en un clima de fantasía y manifestación del mundo onírico, sobre todo en la parte final, y se sirve de oscuros juegos simbólicos para dejar constancia de una vida carente de sentido, aislada, nostálgica y depresiva. La salida de ese mundo se pone en el juego, la bebida, el sexo y, como recurso final, el suicidio, y a la vez se manifiesta la falta de sentido moral que preside la actuación de los personajes, aunque no aparezcan escenas descriptivas. Hesse deja ver el sincretismo religioso de corte orientalista que le define, así como una simplificación deformadora del mensaje cristiano.
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