Todas las noches la granjera les contaba un cuento a sus animales y todos escuchaban atentos las emocionantes aventuras que les narraba sobre tigres feroces, o bravos piratas o sobre tres afables cerditos que construían su casa. Una noche, tras el cuento, Josefina la vaca, se disponía a dormir, pero por más que lo intentaba el sueño no llegaba. Contó ovejas, visitó a los cerdos, se preparó una infusión, se dio un baño caliente y, después de visitar a la granjera y llamar a su amigo el cartero, terminó con las gallinas. Al final consigue que toda la granja se despierte. La obra tiene un texto breve, bien escrito y con finos toques de humor. Las ilustraciones están muy bien realizadas y contienen cantidad de detalles que fomentan la atención y observación de los niños.
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