A Siberia
La niña que narra la novela es su protagonista, junto con su hermano Jaspers, algo mayor que ella. Viven en un pueblo muy frÃo de Dinamarca que en la Segunda Guerra Mundial es invadido por los soldados nazis. Antes de su llegada su abuelo se suicidó, ahorcándose en el granero de la casa. Las últimas páginas del libro, Jaspers ya no está, y retrata a la niña ya crecida v...
La niña que narra la novela es su protagonista, junto con su hermano Jaspers, algo mayor que ella. Viven en un pueblo muy frÃo de Dinamarca que en la Segunda Guerra Mundial es invadido por los soldados nazis. Antes de su llegada su abuelo se suicidó, ahorcándose en el granero de la casa. Las últimas páginas del libro, Jaspers ya no está, y retrata a la niña ya crecida viviendo sola en otro paÃs.
El tono del libro es lo que cautiva, la forma de narrar y de mirar de esa niña, que no es infantil pero no dejas de ser inocente, es curioso y melancólico. El modo de narrar es plácido y poético. La niña sólo vive en torno a su hermano y sus padres viven enfadados y hoscos. Ella sueña con irse a Siberia y su hermano a Marruecos. Cuando ya es adulta se suceden una serie de episodios difÃciles y no plantea sus relaciones con los hombres como un peaje que ha de pagar, donde no existe el amor. Incluso el tiempo en el que los soldados nazis están en el pueblo pacÃficamente, no hay horror, sino la mirada sencilla de una niña que observa. Lectura cautivadora para los que les gusta disfrutar de la literatura, en la que no importa que no haya casi nada de acción, ni apenas diálogos, no se cuenta más que una vida sencilla en la que no hay especial emoción, sino una existencia dura y difÃcil a medida que ella crece.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa