Hotel del Norte
Eugene Dabit
En el París de los años veinte, Émile y su esposa Louise deciden emprender un negocio arrendando un pequeño y modesto hotel próximo al canal Saint-Martin con el nombre de Hotel del Norte. Una vez instalados allí su vida irá girando en torno a los diversos personajes que como clientes o como personal contratado irán desfilando a lo largo de la novela. Gentes de paso o de larga e...
En el París de los años veinte, Émile y su esposa Louise deciden emprender un negocio arrendando un pequeño y modesto hotel próximo al canal Saint-Martin con el nombre de Hotel del Norte. Una vez instalados allí su vida irá girando en torno a los diversos personajes que como clientes o como personal contratado irán desfilando a lo largo de la novela. Gentes de paso o de larga estancia, cada uno con su propia historia y todos con sus miserias. Con capítulos breves y descripciones precisas, a veces austeras, sin demasiados adornos, el autor consigue situar al lector frente a personajes reales de la época de entreguerras cuando la ilusión de una vida mejor llevó a muchos jóvenes a dejar el campo para instalarse ante las posibilidades de una gran ciudad. Una vez frustrada toda esperanza, y reavivado el instinto primario de supervivencia y disfrute de los placeres más inmediatos, se da paso a un elenco de personajes material y espiritualmente miserables, viciosos y con abundancia de relaciones ilícitas. Frente a este triste panorama destaca la rectitud de Émile y Louise quienes acogen las miserias ajenas con resignación. Ambos intentarán mantener una cierta moral en el establecimiento. La forma digna de sacar adelante el negocio cumpliendo con sus obligaciones, el buen trato a todos y la prontitud en ayudar a quienes lo necesitan, contribuirá a crear un clima algo más amable intentando pasar por alto algunas limitaciones. Aún presentando un panorama poco alentador, el autor no se recrea en lo morboso a pesar de hacer girar toda la novela en torno a las relaciones carnales, la promiscuidad y la ligereza. La novela es ante todo una representación de las más bajas miserias humanas encerradas entre las paredes de las habitaciones de un modestísimo hotel.
© Reseñas bibliográficas Fundación Troa