Herzog
Saul Bellow
Un intelectual judío, Moses Herzog, atraviesa por una profunda crisis intelectual y emotiva tras su segundo divorcio. En el espacio de una semana visita a una amiga, acompaña a su hijita, sufre un accidente automovilístico; vuelve a su casa e intenta recomenzar con nuevo ánimo su vida. En estos sucesos entrelaza recuerdos de su infancia, sus dos matrimonios fracasados, sus aven...
Un intelectual judío, Moses Herzog, atraviesa por una profunda crisis intelectual y emotiva tras su segundo divorcio. En el espacio de una semana visita a una amiga, acompaña a su hijita, sufre un accidente automovilístico; vuelve a su casa e intenta recomenzar con nuevo ánimo su vida. En estos sucesos entrelaza recuerdos de su infancia, sus dos matrimonios fracasados, sus aventuras extramatrimoniales y su tarea intelectual, brillante pero inacabada. El autor (1915), judío norteamericano, nacido en Quebec, obtuvo el premio Nobel de Literatura en 1976.
La novela consigue muy bien la fusión entre acontecimientos y pensamientos:el autor sabe quedarse en segundo plano, objetivando el relato, dejando actuar y hablar a su personaje central, y la obra consigue así un raro equilibrio entre la narración y el monólogo, éste a veces en forma de cartas que Herzog, cuya mente empieza a dar síntomas de dispersión, de locura, dirige a todo tipo de personas, aunque no se las envía. Por medio de él, Bellow plantea una visión acertada y serenamente crítica de un sector de la sociedad norteamericana intelectualizado y erotizado al máximo. El estilo es sobrio, elegante y eficaz, sin ningún tipo de estridencias, transido de un humor inteligente y comprensivo. Sin embargo, la obra resulta dura, reflejando las vacilaciones de una inteligencia naturalmente sana dañada por una formación pragmatista y escéptica, y con un continuo cuestionamiento sobre algún sentido profundo para la vida humana. Aunque el autor maneja con cierta elegancia y moderación las descripciones eróticas, el libro tiene algunas escenas de gran crudeza.
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